ocioso
31/08/2006, 00:56
Soy nuevo en el foro y en la profesión,por lo que voy a cumplir con dos obligaciones: saludar (¡Un saludo!) y preguntar obviedades.
A ver si alguien me saca de esta angustia:
Estoy enfrentándome por primera vez a la elaboración de unas mediciones y unos presupuestos, y lo estoy haciendo con un programa tan árido como el Presto. En mi desesperación no consigo quitarme una idea de la cabeza. "To esto...¿pa qué?"
Cuando hice el básico de éste mi primer chaletito, resolví lo del PEM con una tabla Excel muy apañada que te dan en el Colegio de Arquitectos. Metes cuatro datos y te sale el presupuesto. No tiene pérdida. Luego, para desglosarlo en docena y media de capítulos generales seguí el consejo de algunos colegas y apliqué unos porcentajes. Al parecer lo que pusiera ahí tenía poca importancia. Solo era fundamental el dato del PEM, que es de donde se derivan honorarios, licencias y demás fruslerías.
Vale, había escurrido el bulto. Pero ahora estoy con el proyecto de ejecución y toca mojarse con capítulos, subcapítulos, partidas, subpartidas y subsubpartidas auxiliares descompuestas unitariamente. O que se yo.
El caso es que si el PEM obtenido en el básico es, digamos 90000 euros, la suma de todas esas microcosas tiene que darme los mismos 90000 euros con poco margen de variación.
Como la tabla Excel del Cole no contemplaba si la estructura era de ladrillo o de paneles prefabricados, como le daba igual la cantidad de acristalamiento, y como contabilizaba lo mismo una zapatilla corrida que una cimentación profunda, el resultado que me salga al hacer la pormenorización puede ser cualquiera.
Al parecer el Presto tiene una función para modificar proporcionalmente los valores y conseguir clavar ese 90000 tan deseado.
Normalmente no le daría mas vueltas, que uno tiene ganas de dirigir (¡dirigir, no me lo creo ni yo!) su primera obra, pero las tremendas dificultades que tengo para sacar adelante esta parte del proyecto hacen que me entren dudas metafisicoexistenciales inéditas desde que estudiaba Ampliación de matemáticas.
Parece que los números intermedios importan poco. Solo importa el resultado final, y ya sabemos cual es desde el básico. Estoy intentando resolver un problema de números haciendo todos los trapicheos posibles con tal de llegar a ese número que es el que me aprueba el examen.
Y mientras derrocho horas de lo que me queda de juventud me pregunto:
To esto...¿pa qué?
A ver si alguien me saca de esta angustia:
Estoy enfrentándome por primera vez a la elaboración de unas mediciones y unos presupuestos, y lo estoy haciendo con un programa tan árido como el Presto. En mi desesperación no consigo quitarme una idea de la cabeza. "To esto...¿pa qué?"
Cuando hice el básico de éste mi primer chaletito, resolví lo del PEM con una tabla Excel muy apañada que te dan en el Colegio de Arquitectos. Metes cuatro datos y te sale el presupuesto. No tiene pérdida. Luego, para desglosarlo en docena y media de capítulos generales seguí el consejo de algunos colegas y apliqué unos porcentajes. Al parecer lo que pusiera ahí tenía poca importancia. Solo era fundamental el dato del PEM, que es de donde se derivan honorarios, licencias y demás fruslerías.
Vale, había escurrido el bulto. Pero ahora estoy con el proyecto de ejecución y toca mojarse con capítulos, subcapítulos, partidas, subpartidas y subsubpartidas auxiliares descompuestas unitariamente. O que se yo.
El caso es que si el PEM obtenido en el básico es, digamos 90000 euros, la suma de todas esas microcosas tiene que darme los mismos 90000 euros con poco margen de variación.
Como la tabla Excel del Cole no contemplaba si la estructura era de ladrillo o de paneles prefabricados, como le daba igual la cantidad de acristalamiento, y como contabilizaba lo mismo una zapatilla corrida que una cimentación profunda, el resultado que me salga al hacer la pormenorización puede ser cualquiera.
Al parecer el Presto tiene una función para modificar proporcionalmente los valores y conseguir clavar ese 90000 tan deseado.
Normalmente no le daría mas vueltas, que uno tiene ganas de dirigir (¡dirigir, no me lo creo ni yo!) su primera obra, pero las tremendas dificultades que tengo para sacar adelante esta parte del proyecto hacen que me entren dudas metafisicoexistenciales inéditas desde que estudiaba Ampliación de matemáticas.
Parece que los números intermedios importan poco. Solo importa el resultado final, y ya sabemos cual es desde el básico. Estoy intentando resolver un problema de números haciendo todos los trapicheos posibles con tal de llegar a ese número que es el que me aprueba el examen.
Y mientras derrocho horas de lo que me queda de juventud me pregunto:
To esto...¿pa qué?