Estoy de acuerdo.
No creo (o al menos tengo fe en ello) que la historia se repita. Pienso que la prudencia, en algunas batallas, hace que se ganen guerras.
Hemos hecho saltar la liebre en demasiadas ocasiones y al final siempre se la han comido otros. Espero, y me consta que hay mucha gente cocinando para eso, comerla algún día, bien hecha y con guarnición completa.


