Ensayo sobre un visado de calidad

#1
Propongo este ensayo para comentarlo. Incluso en interrelación con el futuro marco normativo de la Ley Omnibús.
Gracias

Ensayo sobre un Visado de Calidad

En virtud de la Ley de Colegios Profesionales de 1974 se contemplan en nuestros
estatutos de colegios oficiales de técnicos titulados dos tipos de visado.
El obligado o clásico y el de calidad de carácter voluntario. Este último puede
contemplar en el proyecto aspectos técnicos específicos y su concesión conlleva la
buena ejecución de los mismos. Puede incluir , además, la evaluación de los contenidos
técnicos del proyecto.

Está en la citada Ley el fin social de los Colegios Profesionales en el cumplimiento de
sus funciones. Impulsan el reciclaje contínuo de los colegiados, arbitran y visan sus
trabajos. Son interlocutores ante la Administración para la defensa de los intereses que
contribuyen al crecimiento del colectivo, y por lo tanto a un mejor servicio, etc . La
fuerza del colectivo reside en su pluralidad y en aglutinar a todos los sectores de una
rama de estudio o titulación de carrera. Y sin que esto sea un condicionante fijo , suele
ser suficiente para generar las sinergias necesarias. Igual pudieran haberse configurado
en base a sus capacidades profesionales o atribuciones.

La función delegada del visado por la Administración en los Colegios Oficiales
Profesionales los convierte automáticamente en entidades sin ánimo de lucro y en
defensoras de intereses como la calidad de los trabajos al cumplir los requisitos
mínimos que el visado estatutario obligatorio clásico establece.

Ha sido el diferencial entre el adelanto científico y una tecnología en contínuo
cambio frente a nuestra capacitación real, asunto que ha preocupado a los Colegios ,
Administraciones y demás entes involucrados hasta el punto de fomentar más la
aplicación de medidas formativas contínuas. Cualquier técnico titulado debe reconocer
la necesidad de estudio y capacitación contínua.

El profesional es y será plenamente responsable de su trabajo.

La necesidad de habilitar el visado de calidad estatutario es cada día mayor, pues
aunque su carácter sea voluntario, permite a las partes involucradas invocarlo. Así un
cliente puede solicitarlo o el propio técnico.

Los Colegios Profesionales persiguen los fines sociales para los cuales fueron creados.
En su vertiente asociativa defienden los intereses de un colectivo. En su vertiente de
funciones delegadas de la Administración controlan responsablemente los proyectos de
sus colegiados y arbitran en los problemas que puedan surgir de las relaciones entre
clientes y colegiados. La delegación no es exclusiva y no es total. La Administración
siempre se reserva el derecho de inspección y de supervisión. Asimismo son alternativas
otras soluciones, como la judicial para solventar disputas.

Un Colegio Oficial profesional como ente de inspección o control no es una entidad de
negocio. A igualdad de tipo de trabajo la tasa de visado debe ser la misma
independientemente del tipo de visado que se le aplique.

Por el mismo motivo anterior , a igualdad de tipo de proyecto no puede prevalecer el
visado obligatorio frente al escogido en cuanto a plazo. De otra forma resulta
perjudicado tanto el autor como el destinatario.

La propuesta es clara : Un solo baremo de gastos de visado adecuado al simple
mantenimiento de un servicio de fin social que se contempla en su totalidad, no en base
a la carga de trabajo que cada uno represente . No se debe cobrar más caro el visado de
calidad que el visado clásico.

Pocos clientes invocarían un visado voluntario que les cuesta más dinero y cuyo plazo
de ejecución es mayor. El objetivo no es ganar más dinero, el objetivo es dar un servicio
de más calidad. El objetivo es cumplimentar la función social para la cual los Colegios
Oficiales fueron creados, y esta se dificulta creando diferenciales que son propios de los
sectores de negocio.

La calidad es diferencia al final. Pero diferencia a favor del consumidor y también a
favor del colegiado. Luego en el orden de atención del visado no debe preponderar un
tipo sobre el otro.

Vivimos unos tiempos de unificación de criterios. Lo que podríamos denominar como
normalización.o estandarización. La calidad es un concepto más amplio que la
normalización. La normalización puede ser sinónimo de calidad en muchos casos
garantizando la seguridad de funcionamiento.

Amamos lo que nos une, pero también lo que nos diferencia.

El visado de calidad no es un visado encima del visado clásico. Es un visado
autosuficiente que obviamente reúne las condiciones del visado clásico. Porque una vez
escogido obliga.

Si la normalización tiende a ser universal, la calidad no siempre puede serlo. Porque la
calidad es un sello donde intervienen factores diferenciales que son los recogidos en
este tipo de visado específico. Habrán muchos factores universales, pero también se
recogen los específicos de el territorio o de la tipología de trabajo o de la voluntad de
los colectivos implicados debidamente consensuada.

La colegiación es única a nivel nacional y con clara tendencia a ampliar su marco a
interestatal, el visado es básicamente territorial. La realidad lo muestra así. Aunque un
colegiado tenga el ámbito de todo el mundo para el ejercicio de su profesión necesita
adaptarse a cada lugar (el viejo dicho de donde fueres haz lo que vieres traducido en la
contemplación de las normativas regionales más restrictivas que las nacionales ). Hay
unas normas generales o estándares (NORMALIZACIÓN), pero es inevitable que
también hayan pequeñas diferencias que marcan la idiosincrasia o el nivel socio
económico de cada territorio.

Las diferencias entre los territorios son patentes. Ni son iguales de ricos, ni disponen de
los mismos medios o cultura, ni todos los lugares pueden cumplimentar por igual los
requisitos que en cada sitio imperen. Necesariamente en unos lugares se realizan los
trabajos con más calidad que en otros.

Un visado de calidad incluye preferentemente criterios universales ( NORMALIZACIÓN
), pero es evidente que también incluye los diferenciales o propios del territorio (todo
ello en el marco de respeto a normas de rango superior que fijan ciertas atribuciones o
cometidos con carácter estatal, o en la actualidad incluso con carácter internacional).

Por poner un par de ejemplos fáciles de entender.

Si disponemos de una mina roller de la marca Mont Blanc y le cortamos una porción de
su parte trasera será posible usarla con un bolígrafo Pilot G2.
Dispondremos de una escritura de “calidad” en un envoltorio que no lo es tanto.
Para algunos será una solución aceptable y para otros será una solución inaceptable.
Estos últimos fijarán un visado de calidad que exiga que la mina roller Mont Blanc debe
ir con un Mont Blanc. O bien dirán que la solución primera es ilegal por derechos de
propiedad intelectual o patente de diseño. Y que no es posible utilizar un Pilot con un
repuesto no Pilot.

Las minas de bolígrafo Fisher son famosas por sus altas prestaciones. Escriben de abajo
hacia arriba al estar la tinta presurizada, e incluso debajo del agua. Suelen venir
provistas de un adaptador para un Parker. Por lo que podríamos usarla en el envase
plástico de repuesto de un Inoxcrom y disponer de un bolígrafo económico. Nos hemos
alejado bastante de los bolígrafos fusiformes de la casa Fisher a favor de un bolígrafo
que nos dolerá menos perder. De entre los miles de modelos de la casa Parker
podríamos usar cualquiera de ellos con el adaptador.

JPR
 
#2
Tengo curiosidad por saber, a mercado abierto, libre y voluntario, la magnitud del interés latente en la sociedad o en el colectivo profesional por “un visado de calidad estatutario”, donde sin embargo, el profesional sea siempre el único plenamente responsable de su trabajo.
 
Arriba