¡La construcción sin engorros!

#1
Hola, estoy alucinado con la maniera constructiva que impera en un lugar de la costa, de cuyo nombre no quiero acordarme...

La cosa funciona así: te compras un terreno rústico. Acto seguido pides cita a un contratista indígena, le dices a grosso modo la casa que tienes planeada y él te la calcula en base "a sus muchos años de trabajo" (sic) :confused:

Previo adelanto, en dos patadas se pone en marcha un sorprendente engranaje rural, y con las claras del día piquetazo al canto en el centro de la parcela.

En pocas semanas estás eligiendo tiradores para los cajones y color de las barandillas. A la que hace bueno, das una barbacoa, convidas a los habitantes de las casas próximas y ¡voilá! eres nuevo vecino.

Sospecho que allí saben de arquitectos lo mismo que en Kazajstan de sartenes inadherentes.

Para no alargarme: yo, que no doy un paso sin mi arquitecto...
1.- ¿Estoy haciendo el imbécil? :mad:
2.- ¿Qué riesgo pende sobre los desembarazados vecinos?
3.- ¿Dónde puede imitarse sin riesgo ese feliz protocolo?

Gracias de antemano, un saludo cordial.

(PD: No sé si este mensaje corresponde aquí)
 
#3
Las casas ilegales no se pueden hipotecar, tienes problemas para las acometidas (no tienes habitabilidad), el ayuntamiento te la puede tirar y que tú pagues todo además de la multa, etc...

Ese forma de actuar es muy frecuente debido a una figura que existe que denomina se 'legalización'.

Para legalizar una casa tienes que contratar a un profesional que lo haga, cobrandote igual que si hiciera el proyecto entero (no existe ahorro).

El riesgo existe... pero a veces hacer una casa de forma legal es menos rentable (lamentablemente es así...). No tiene nada que ver con si es mejor o peor técnicamente (que evidentemente es peor), sino con politicas locales...
 
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