Responsabilidad civil en la dirección facultativa y sus aseguradoras

#1
Éste es sin duda un TEMA MUY PRESENTE en nuestra labor diaria para aquellos que se dediquen a la D.F.

Es curioso observar como ANTE UN SINIESTRO, por supuesto accidental, subito e imprevisto, entran en danza Arquitecto y Arquitecto Técnico junto con el Constructor y ahora ya tambien con el Promotor.

En fin, EL TEMA DA PARA MUCHO, y no quiero ser yo en éste asunto quien marque pauta alguna, pues en ello está nuestro futuro como profesionales de la arquitectura bien sea en su diseño y/ó en su ejecución material.

Pero Sres. no nos engañemos la R. Civil es el presente y sobre todo el futuro de las reclamaciones por los perjudicados, a los agentes intervinientes en el proceso constructivos y por ende a sus aseguradoras, y hemos de ser cada día más escrupulosos en nuestras intervenciones si queremos derivar responsabilidades a otros por incumplimiento de las ordenes dadas.

Veámos pues lo siguiente,

RECOMENDACIONES ACONSEJABLES:
1º Escribir siempre en el Libro de Ordenes INDICANDO FECHA Y HORA.
2º Si algo está mal ejecutado, LO ESTÁ Y PUNTO, ASI QUE A DEMOLER.
3º Seguid vosotros por favor, como decía no quería fijar pautas ;)
 
#2
Para mi una buena dirección de obra empieza mucho antes que la obra. Sin buenos mimbres es imposible hacer un buen cesto, aunque seamos los mejores cesteros del reino.

Empieza por un buen proyecto, bien documentado, con el desarrollo correcto de todos sus aspectos técnicos, sin dejar cabos sueltos. Sin un buen proyecto la tarea de la Direccion facultativa es un Calvario.

Continúa con una contratación adecuada, licitando y adjudicando las cosas en su justo precio, sin intentar escatimar recursos, buscando los profesionales más adecuados para cada tarea y fase de obra. ¡Cuantas obras son un desastre por una contrata inadecuada!

No hay que olvidar la planificación adecuada de la obra: secuencia de trabajos, medios técnicos y humanos necesarios en cada momento...

Con todo esto, las posibilidades de éxito son elevadas.

Para mí, la señal inequívoca de que la obra funciona correctamente es precisamente UN LIBRO DE ÓRDENES EN BLANCO, porque para mi el libro de órdenes no es un libro de visitas, sino que recoge aquellas instrucciones que deben completar lo que venga recogido en el proyecto.

Cuando hay que improvisar y dar órdenes por escrito... mal asunto. Evidentemente si no queda más remedio, mejor dar las órdenes por escrito.

Saludos.
 
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